Un amigo que escucha y se deja escuchar. Rodar. Que una llovizna haga pocitos de luz en las calles. Que las lámparas hagan caleidoscopios en las gotas de agua en el parabrisas. Retrasar el regreso a casa, solo lo justo para que termine de sonar Pink Floyd. Respirar hondo. Respirar.
El lunes, el durísimo lunes que fue este lunes se acabó.
Víctor
28 de febrero de 2011
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