Dos o tres segundos de ternura...

Frente a mi, al lado derecho de mi campo visual, sus piernas blancas contrastan con la falda oscura de oficinista. Pelo largo que cae en sus hombros, entintado. Unos papeles bajo el brazo izquierdo. Contonea su femineidad y desvía por unos momentos mi mirada de la calle.

Volteó a ver.

Pasa por la ventana del pasajero. Apenas logro verla unos tres segundos. Ella me mira.

Sonríe

Desaparece de mi campo visual. Unos metros mas adelante reaparece por el retrovisor por unos segundos para luego desaparecer.

Suspiro

Sigue persiguiéndome en la cabeza por un par de horas. Y le dedico éste recuerdo, nomás por nostalgia.

Comentarios

Jerry H. ha dicho que…
Me recuerdo de esos momentos, tengo tiempos de no tener uno. Pasa buena semana jefe.
QueithCita ha dicho que…
aw :B
El mal ejemplo ha dicho que…
Hmmm...
¿qué diría Ligia sobre las miradas tiernas/concupiscentes de los conductores hacia los transeúntes?
:P
Victor ha dicho que…
Gerardo: Gracias amigo, espero que igual pasés buena semana y que momentos así se te repitan seguido.

Queithcita: Y a usté cipota, ¿cuantas veces le habran querido dedicar unas líneas así algun transeunte o conductor?

Mal Ejemplo: Será de preguntarle, fijate.
quejoder ha dicho que…
Jue, jaja. Loquepajejque...hay unas miradas vulgares indiscriminadas hacia cualquier fenotipo femenino, y otras de particular aprecio casi mágico que ocurren con rara frecuencia porque se dirigen a seres desconocidos que consideramos excepcionales. Yo experimenté esta última esta semana, también no más de tres segundos...me dolió el corazón toda la noche.
QueithCita ha dicho que…
Pues, no sé :( no creo :|
Elena ha dicho que…
Pues yo, nada que ver, odio que me sonrían hombres feos en el super.

No es por usté, mi estimado. Es que ayer fue día de super.

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