Mea culpa y hallazgo nocturno

A veces pienso que debería escribir más seguido. Contarles por ejemplo que sigo más enamorado de la última vez que les conté que estaba enamorado. O que peso menos en la báscula desde entonces. Y que mis ojos se me cansan más rápido. 
Debería decirles que por ejemplo que estoy cansado una hora antes de la medianoche y no una hora después. Que desde que murió mi ipod me estoy volviendo un adulto joven que escucha estaciones de adulto joven (reíte de mi, Virginia). Ya no canto en voz alta mientras conduzco porque hoy busco evitar trabazones. Deberían saber que desde que perdí mi colección de música, la reconstrucción de la misma ha ido lenta y por los caminos ya conocidos. Que a mi perra le duele levantarse en noches como esta. Que sigo trabajando en el mismo lugar que hace un año. 

Debería ponerles esta foto:


Debería contarles que es la tumba de mi abuelo. Que cada vez que veo esos dulces lo recuerdo más duro en mi corazón desde hace poco más de un año. Que se me hace chiquito el corazón contarles esto.
Tengo tiempo de no ver a muchos de mis amigos. Incluidos ustedes. Es feo estar en una época dulce pese a las dificultades y no compartirlo tanto con quienes quisiera. Debería de decirles que voy aprendiendo a elegir mis batallas.
Quizá lo más jodido de esto es que esta noche, después de hablar con ella he querido escribirle un poema de amor y me he dado cuenta que me cuesta encontrar ritmos y palabras. Que con todo el amor que me desborda por los ojos cada vez que la menciono, se me está dando con una maldita facilidad escribir mejor reportes que poemas de amor.

Pura babosada, mapachada.

Pese a eso, soy feliz. Eso deberían haberlo notado ya.

Comentarios

Bebedores do Gondufo ha dicho que…
Very good.
Luz Cåceres. ha dicho que…
De esos dulces me compraba alguien importante pero no me acuerdo quién.
Gracias por el post.

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